Opinión Legal sobre Derechos de Autor

Análisis del modelo de negocio sobre el que se sustenta la plataforma Scenikus, con el fin de determinar quién es el sujeto obligado al pago de los correspondientes Derechos de Propiedad Intelectual por la explotación de los contenidos a través de la plataforma.

Por parte de SCENIKUS GLOBAL MARKETPLACE S.L. (en adelante, el “Cliente”o “Scenikus”), se solicita a ECIJA la elaboración de la presentenota informativa (la “Nota”) con el fin de analizar quién esel sujeto obligado al pagode los correspondientes derechos de propiedad intelectual, en concreto, el derecho de puesta a disposición, por la explotación de los contenidos mediante la modalidad de streaming que se lleva a cabo a través de su plataforma Scenikus Streaming (en adelante, la “Plataforma”). Para ello será preciso, en primer lugar, analizar el modelo de negocio y el funcionamiento de la Plataforma con el fin de determinar cuál es el rol que desempeña cada uno de los intervinientes en la prestación de los servicios que se ofrecen a través de la misma. Una vez analizado el supuesto de hecho se procederá a examinar, conforme a la legislación de Propiedad Intelectual, el contenido del derecho de comunicación pública en su modalidad de puesta a disposición, para establecer a quiénes debe solicitarse autorización y proceder al pago por tal derecho y quién es el usuario que realiza dicho acto de explotación y que, por tanto, debe asumir tales obligaciones. Finalmente, se llevará a cabo unanálisis comparativo entrela Plataforma Scenikus y otros modelos de negocio similares que se encuentran operando en el mercado, con el fin de esclarecer las diferencias existentes entre cada una de ellas y el distinto tratamiento jurídico que, por ende, debe hacerse con respecto acada una de ellas.

(I) SUPUESTO DE HECHO De acuerdo con la información proporcionada por el Cliente, el presente análisis se basa en las siguientes premisas:

(i) Funcionamiento de la Plataforma desde el punto de vista de los Organizadores

La Plataforma está dirigida a la difusión, vía streaming(en directo o a demanda),de todo tipo de contenidos, principalmente culturales y de entretenimiento, como pueden ser espectáculos, conciertos, obras teatrales, exposiciones u otras prestaciones culturales (en adelante, los “Eventos”o los “Contenidos”). A través de la Plataforma, Scenikusproporciona a sus usuarios, artistas y promotores uorganizadores de los Eventos (los “Organizadores”), una solución tecnológica, esto es, las instalaciones materiales digitales que les permiten subir y compartir sus Eventos, y una 2 pasarela de venta de entradas a través de la cual pueden explotar y comercializar los Eventos.

Todo lo anterior con la finalidad de que el público en general, que son aquellos usuarios finales que entran en Scenikus y compran la entrada al Organizador (los “Usuarios Finales”), puedan acceder a los Eventos comercializados por el Organizador a través de la Plataforma en su modalidad streaming. En contraprestación por los servicios de la venta de entradas y la disposición de la tecnología para posibilitar el visionado de los Eventos en streaming, Scenikus recibe de los Organizadores,

(i) una comisión consistente enel nueve por ciento (9%) de los ingresos obtenidos por los Organizadores por la comercialización del Evento a través de la Plataforma, más (ii) un importe fijo (0,45 cent.) por cada entrada individual vendida por el Organizadora través de la Plataforma. De este modo,se aprecia queel Organizador recibe más del 90% de todos los ingresos que se generen por la venta de entradas desu Evento, limitándose el porcentaje que recibe Scenikus a la cantidad dirimente por la gestión de los servicios prestados (tecnología y pasarela de venta de entradas) a dicho Organizador.

Para poder explotar Eventos a través de la Plataforma, los Organizadores, deben registrarse en la misma, lo cual pueden hacer de forma gratuita y crear una cuenta bajo uno de los plantes o tarifas1 establecidos por el Cliente. La creación de esta cuenta les permite subir los Eventos que pretenden comercializar a través de la Plataforma, y sobre los que Scenikus les exige haber obtenido los derechos suficientes para llevar a cabo la difusión y explotación de los mismos a través de la modalidad de streaming.

El proceso de carga de los Contenidos o Eventos en la Plataforma se producede manera automática, de forma que se sube todo aquello que determine el Organizador, sin que el Cliente seleccione o controle los Contenidos publicados por el mismo en la Plataforma. De este modo, en ningún momento se infiere que los Contenidos subidos son de Scenikus sino que, en todo momento, cada Evento está relacionado con su Organizador correspondiente. Sin perjuicio de lo anterior, de los términos y condiciones de la Plataforma se infieren una serie de requisitos que deben cumplir todos los Contenidos subidos por los Organizadores y que, en caso de que el Cliente detecte que se han vulnerado, podrá retirarlos de la Plataforma, a saber:

(i) Requisito temático: la Plataforma se dirige a contenidos culturales relacionados principalmente con las artes escénicas, por ellose exige en los términos y condiciones quelos Eventos que se comercialicen deben estarrelacionadoscon estos aspectos y no con una temática diferente (a modo de ejemplo,deportes).

(ii) Requisito de calidad tecnológica: se exigen unos estándares de calidad en la grabación de los contenidos, dado que se trata de una Plataforma de carácter profesional.

1El registro del Organizador es gratuito pero la puesta a disposición de sus contenidos se regirá por alguno de los planes y tarifas incluidos en el siguiente enlace https://streaming.scenikus.com/streaming-para-artistas/

(iii) Requisitos legales: no se permiten la subida de contenidos que vulneren o atenten contra derechos de terceros. Sin bien, los anteriores requisitos no implican una supervisión o control previo por parte de Scenikus de los Contenidos de cada Organizador, sí se infieren los mismos de los términos y condiciones que deben cumplir los Organizadores a la hora de darse de alta en la Plataforma con el fin de subir Contenidos en la misma.

Además, encaso de que Scenikus constate o sea notificado de que no se cumple alguno de dichos requisitos, se estableceen los propios términos y condicionesla posibilidad por parte de Scenikus de retirar el Contenido de la Plataforma o inclusocancelar la cuenta del Organizador.

Por su parte, es el propio Organizadorquien estructura los Eventos cargados a la Plataforma mediante la asignación en los metadatos de una serie de etiquetas facilitadas por el Cliente. De esta formase facilita y optimiza, posteriormente, la búsquedade Eventos por parte de los Usuarios Finales (i.e. “Conciertos”, “Música”, “Artes Escénicas”, “Humor”, “Poesía”, etc.).

Asimismo, el Organizador es quien decideel precio para cada una de las entradas que vende a los Usuarios Finales, sin que el Cliente tenga la facultad o posibilidad de influir en él, y la modalidad en la cual quiere mostrar dicho Contenido 2. Inclusive, a través de la Plataforma, los Organizadores pueden comercializar las entradas a su espectáculo en la modalidad de streaming, pero también realizar la venta de entradas para su ejecución en directo.

De manera excepcional el Organizador puede incluir en la Plataforma, únicamente a efectos promocionales de sus Eventos, contenidos de acceso libre y gratuito para los Usuarios Finales.

En definitivay a la luz de todo lo anteriorla intervención de Scenikuscon respecto de los Eventos y los Organizadores, se limita exclusivamente a proporcionar las instalaciones materiales mediante una tecnología, la Plataforma, junto con la pasarela de venta de entradas, que permite el intercambio de contenido, a cambio de un precio, entre el Organizador y los Usuarios Finales.

(ii)Funcionamientode la Plataforma desde el punto de vista de los Usuarios Finales

Por su parte, los Usuarios Finales,para poder acceder a los Eventos y disfrutar de ellos a través de la modalidad de streaming, deben acceder a la Plataforma y registrarse en la misma, lo que pueden hacer de forma gratuita.

Cabe destacar que el mero registro no le da derecho a los Usuarios Finales a acceder ninguno de los Eventos. Para poder acceder a los mismos, los Usuarios Finales deben adquirir la entrada correspondiente, en función del precio que haya determinado el propio Organizador para dicho Evento.

2 En fecha de redacción de esta Nota existen cuatro modelos de visionado: (i) directo, los usuarios compran una entrada y el contenido se muestra en directo a la hora convenida con el Organizador; (ii) falso directo, similar al anterior pero en lugar de ser un directo real es una grabación realizada de forma previa; (iii) Video On Demand (VOD), el Organizador sube un contenido cuya entrada puede ser comprada por el usuario a lo largo de varios meses, aunque una vez adquirida la entrada tiene 72 horas para poder visionarlo desde que se inicia la primera visualización; (iv) Event VOD, similar al anterior pero cuyo accesos se limita a unos días determinados seleccionados y anunciados por el Organizador, en este caso el usuario que compra la entrada puede visionarlo las veces que quiera dentro de esas fechas determinadas (por ejemplo, un espectáculo que solo puede verse durante las fechas navideñas).

Es, por tanto,el Organizador, y no Scenikusquien vende directamente la entrada del Evento al Usuario Final, recibiendo los Organizadores directamente los ingresos que se generan por dichas ventas.

(II) NORMATIVA APLICABLE
Sobre la base de la información anterior, analizamos,a continuación,la normativa de aplicación en materia de propiedad intelectual, con el fin de determinar qué derechos se ven afectados en la explotación de los Contenidos a través de la Plataforma y quién es el sujeto, de todos los intervinientes en el funcionamiento de la Plataforma, obligado a obtener la correspondiente autorización de los titulares de dichos derechos.

Para ello analizamos la siguiente normativa relevante:

a) Directiva 2001/29/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2001, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información(en adelante, la “Directiva 2001/29”);

b) El Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, regularizando, aclarando y armonizando las disposiciones legales vigentes sobre la materia(en adelante, la “LPI”); y

c) El artículo 17 de la Directiva (UE) 2019/790 del Parlamento Europeo y del Consejo de 17 de abril de 2019 sobre los derechos de autor y derechos afines en el mercado único digital y por la que se modifican las Directivas 96/9/CE y 2001/29/CE(en adelante, la “Directiva 2019/790”).

d) Directiva 2000/31/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 8 de junio de 2000, relativa a determinados aspectos jurídicos de los servicios de la sociedad de la información, en particular el comercio electrónico en el mercado interior (en adelante, la “Directiva 2000/31”);

e) Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico(en adelante, la “LSSI”); y

f) Ley 7/2010, de 31 de marzo, General de Comunicación Audiovisual (en adelante, la “LGCA”).

 

(III) EL OBLIGADO AL PAGO POR EL ACTO DE PUESTA A DISPOSICIÓN DE LOS CONTENIDOS QUE SE COMUNICAN A TRAVÉS DE LA PLATAFORMA SCENIKUS

(i) ¿Qué derechos se ven afectados por la explotación de los Eventos/Contenidos a través dela plataforma?

La subida y difusión interactiva de los Eventos o Contenidos en su modalidad de streaming a través de la Plataforma Scenikus es un acto de explotación que afecta a una serie de derechos de propiedad intelectual, esto es al derecho de reproducción y al derecho de comunicación pública en lamodalidad de puesta a disposición.

En este sentido, debemos tener en cuenta que se entiende que se está llevando a cabo un acto de reproducción cuando un usuario (en este caso, el Organizador) sube (upload) un contenido a la Plataforma; y también cuando el Usuario Final realiza una copia temporal de ese Contenido en su propio dispositivo para poder visualizarlo(previa compra de la entrada).

En cuanto a la puesta a disposición,ésta se produce cuando un usuariohace accesible a un público (el Usuario Final),de manera interactiva, un contenido, permitiendo su visualización o escucha en cualquier momento y lugar que el Usuario Final elija.

Tal y como se establece en la Directiva 2001/29 y la LPI, se reconoce en favor de los autores y otros titulares de derechos de propiedad intelectual un derecho exclusivo que les permite autorizar o prohibir a terceros los actos de reproducción y puesta a disposición que realicen sobre los contenidos protegidos.

Estosderechos de reproducción yde puesta a disposición están regulados, en los artículos 2 y3 de laDirectiva 2001/29, que reconoce esta modalidad para las siguientes categorías de titulares:

(i) a los autores,sobre su obra;

(ii) a los artistas,sobre la fijación de sus actuaciones;

(iii) a los productores de fonogramas, sobre sus fonogramas;

(iv) a los productores de grabaciones audiovisuales, sobre la fijación de sus películas;

(v) a los organismos de radiodifusión, sobre la fijación de sus emisiones.

Estos artículostienensu réplica en diferentes apartados de la LPI3. De este modo, cada vez que se difundan de manera interactiva, esto es,que se realice una puesta a disposición, de las obras y prestaciones anteriormente señaladas, deberá solicitarse la autorización de los titulares correspondientes.

Aplicando esta cuestión al funcionamiento y tipología de Contenidos que se explotan a través de la Plataforma, aquellos titulares que se ven afectados por los Contenidos difundidos en streaming son los siguientes:

a) los autores y editores,por las obras que se comuniquen a través de la Plataforma (dramaturgos, compositores, poetas, coreógrafos, etc.).

b) los artistas,por difusión de su actuación fijada en una grabación fonográfica o audiovisual (actores, músicos, bailarines).

c) los productores de fonogramas/discográficas, por aquellosfonogramas de su titularidad que se difundan a través de la Plataforma.

d) los productoresde lasgrabacionesaudiovisuales,en el caso de que dichos productores no coincidancon la figura del Organizador que está llevando a cabo la explotación del Evento.

Pues bien, los derechos de los titulares anteriormente descritos pueden obtenerse de dos formas, o solicitando autorización directamente a cada uno de los titulares implicados, lo que conllevaría una gestión dificultosa; o bien acudir a las entidades degestión que se encargan, por mandato de los autores o por imperativo legal, de gestionar estos derechos. Para este caso concreto, se podría acudir a:

a) La Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), que cuenta en la actualidad con una representación prácticamente universal debido a los mandatos entregados por sus socios autores y editores y a causa de los contratos de reciprocidad suscritos con entidades extranjeras;

b) La Sociedad de Artistas, Intérpretes y Ejecutantes de España (AIE) y a la Sociedad de Gestión de Artistas e Intérpretes (AISGE), que tienen el mandato legal,ex. Artículo 108.3 de la LPI,de recaudar por los actos de puesta a disposición de las fijaciones de los artistas (músicos y actores, respectivamente) cuando estos hayan cedido este derecho a un productor.

En el caso de los productores, en fecha de redacción de esta nota, la Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales (AGEDI) no cuenta con mandato de sus socios/productores de fonogramas para realizar la gestión de autorización y recaudación para los actos de puesta a disposición.

(ii) ¿Quién realiza el acto de comunicación al público de los Eventos en la modalidad de puesta a disposicióny, por tanto, es el obligado al pago por la explotación de dichos derechos?

Una vez determinado el alcance del derecho exclusivo del derecho de reproducción y puesta a disposición, es preciso analizar quién realiza dicho acto, es decir, quien es aquel que está permitiendo el acceso al Usuario Final para que éste pueda acceder a los Contenidos.

La cuestión principal que parece surgir a la hora de analizar el modelo de negocio del Cliente es si el obligado al pago es Scenikuso si, por el contrario, son los Organizadores.

Para resolver este aspecto, que no es baladí ya que ha sido objeto de duda y planteamientoen casos similares ante los tribunales, debemos referirnos a las conclusiones del el abogado general Sr. Henrik Saugmandsgaard Øe (en adelante, el “Abogado General”) en el caso C-682/18 4, pendiente de resolución ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (el “TJUE”), que analiza una controversia que es de aplicación en un supuesto cuyas características, como veremos a continuación son bastante similares al funcionamiento de la Plataforma Scenikus.

En el referido asunto dirimidoante el TJUE, se planteaba la cuestión de interpretar si YouTube , como operador de una plataforma de vídeo en Internet donde los usuarios ponena disposición videos con contenidos protegidos, realizan un acto de comunicación pública. Aunque a fecha de la elaboración de la presente Nota, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea aún no se ha pronunciado, el Abogado Generalha determinado que, con base en la Directiva 2001/29, aquel que realiza el acto de comunicación pública en el sentido de propiedad intelectual no es la plataforma, esto es, YouTube, sino que son los propios usuarios que suben ese contenido.

Para llegar a esta conclusión, el Abogado General establece una clara diferenciación entre (i) los actos de comunicación pública (en su modalidad de puesta a disposición en este caso) que generan ese derecho exclusivo, y por los que hay que pedir autorización y realizar el pago; y (ii) aquellos otros actos o intervenciones tecnológicas necesarias para que la transmisión del contenido se lleve a cabo, pero que no dejan de limitarse a la facilitación de instalaciones materiales y recursos para que el primer usuariopueda realizar el acto de comunicación al público final.

Según entiende el Abogado General, sería el primero y no el segundo quien estaría realizando el acto de comunicación al público a efectos de propiedad intelectual, limitándose la plataforma, como recoge el considerando 27de la Directiva 2001/29, a la “mera puesta a disposición de las instalaciones materiales necesarias para facilitar o efectuar una comunicación” lo cual “no equivale en sí misma a una comunicación en el sentido de [esta Directiva]”.

Por lo tantoy siguiendo las argumentaciones del Abogado General, es preciso distinguir, dentro de la cadena de intervencionesen el funcionamiento de la Plataforma, la persona que realiza el acto de “comunicación alpúblico” delos prestadores que, alponer a disposición las “instalaciones materiales”, permiten la realización de dicha transmisión,actuando como intermediarios entre esta persona y el público.

De este modo, siguiendo la jurisprudencia del TJUE5 a la que se refieren las conclusiones mencionadas, se desprende que la persona que realiza el acto de “comunicación”–en contraposición con los prestadores que “ponen a disposición las instalaciones materiales”–es aquella que interviene voluntariamente para transmitir esa obra a un público de tal forma que, en ausencia de su intervención, dicho público no podría disfrutarla. Al actuar así, esta persona desempeña un “papel ineludible”en esta transmisión. Su papel es fundamentaldesde el momento en que es ella quien decide transmitir una obra determinada a un público y quieninicia activamente dicha “comunicación”. Por el contrario, los prestadores de servicios intermediarios no deciden “transmitir” estas obras al público, sino que siguen las instrucciones dadas por el usuario que las sube para facilitar al resto del público los contenidos generados y subidos por otros usuarios.

Continúa el Abogado General afirmando que el mero hecho de que plataformas como YouTube permitan al público acceder a obras protegidas no supone que estos operadores sean los que realicen este acto de puesta a disposición en el sentido del artículo 3 de la Directiva 2001/29. Al contrario, para el Abogado General, aquel que realiza el acto de comunicación es el usuario que sube los contenidos, puesto que es quien realiza el “papel ineludible” al subir el contenido a YouTube, permitir la opción de carácter público (no olvidemos que YouTube también permite subir contenidos restringidos o privados) y compartir los links en Internet. Sin esa contribución del usuario generador del contenido las plataformas no tendrían nada que transmitir,ni el público obras que disfrutar.

Resalta también la falta de control previo por parte de YouTube a la hora de seleccionar o supervisar los contenidos, puesto que son los propios usuarios quienesdeciden qué contenidos compartiro no a su canal, subiéndose estos de manera automática.

Asimismo, el Abogado General destaca que, en ningún caso, se produce una posterior comunicación pública de los contenidos por parte de YouTube más allá de la difusión que pretendan dar los usuarios. Es decir, YouTube se limita a transmitir estos contenidos según las instrucciones recibidas por el usuario que lo ha subido (en abierto, en cerrado, en directo, permanente, etc.), pero no realiza otro acto de comunicación distinto que implique una transmisión por medios o a un público diferente de aquel al cual se dirige el usuario generador del contenido.

Finalmente, niega en sus conclusiones que la presentación y estructuración de los contenidos de una determinada manera dentro de la Plataforma suponga que YouTube está contribuyendo al acto de comunicación pública. Al contrario de lo que ocurría en el Caso The Pirate Bay 6, donde se consideraba que la indexación de los contenidos y la gestión del motor de búsqueda para que pudieran compartirse por los usuarios implicaban que la comunicación se realizaba por la plataforma, aquí se entiende que la estructuración de los contenidos de manera que se facilite su acceso a los usuarios no implica una comunicación pública. Lo único que realiza YouTube es un servicio de optimización del acceso a los contenidos para los usuarios, pero no una intervención u optimización de los contenidos.

Aunque debe precisarse que aún está pendiente de dictarse la sentencia del TJUE en este asunto, lo cierto es que los pronunciamientos del TJUE suelen seguir, en su mayoría , las conclusiones pronunciadas por el Abogado General en cada asunto.
 
Pues bien, si aplicamos todas estas consideraciones al funcionamiento dela Plataforma Scenikus podemos determinar que aquel que está realizando el acto de comunicación es el Organizador, y no el Cliente, puesto que el papel activo e ineludible recae en aquel que comparte los contenidos , esto es, que los sube a la Plataforma.
 

Tanto en el caso de YouTube como en el caso de Scenikus, los prestadores de servicios tecnológicos intermediarios (esto es, Google en el caso de YouTube y el Cliente en el de la Plataforma Scenikus), no deciden, por propia iniciativa, transmitir obras a un público, sino que

son los Organizadores los que deciden transmitir dichos contenidos e inician activamente su “comunicación” , al facilitar estos contenidos a los intermediarios y al situarlos, de esta manera, en un proceso que implica su transmisión a un “público” , esto es a los Usuarios Finales. Puede
decirse,  por tanto, que sin la intervención de los Organizadores , los intermediarios (Scenikus), no tendrían nada que transmitir y el Usuario Final no podría disfrutar de las obras en cuestión.
 
 
 

Pero es que, a mayor abundamiento, en la Plataforma del Cliente no basta con que un Organizador suba un contenido para que un Usuario Final acceda, sino que, además, ese Usuario Final debe adquirir una entrada que le otorgará una serie de derechos para poder visionar el contenido en la modalidad determinada por el Organizador. Sin esa entrada, por mucho que el Organizador haya subido el contenido a la Plataforma y el Usuario Final se haya registrado, no se podrá acceder a la visualización en streaming del Evento en cuestión.

Esta diferencia entre el modelo de YouTube y la Plataforma es relevante puesto que, si bien en principio aambos se les considera prestadores de servicios intermediarios, lo cierto es que el modelo de Scenikus se desprende aún más de ese control o intervención en el acceso a los Contenidos, en tanto que se trata de Eventos explotados exclusivamente por los Organizadores, en cuya producción, promoción o comercialización Scenikus únicamente interviene para facilitar las instalaciones tecnológicas y la pasarela de venta de entradas.

De este modo, la dinámica de Scenikus es extrapolable precisamente a la difusión de los contenidos a través de la ejecución pública en espacios físicos. En estos casos, existe un promotor que se dedica a la organización del espectáculo en cuestión y que acude a los espacios (teatros, salas de conciertos, palacios de deportes) para utilizarlo de plataforma física, en la medida en la que le permite mostrar el contenido en vivo a un público determinado, todo ello a cambio de una entrada individualizada para cada usuario que acude al evento en cuestión. Y es este promotor, y no el dueño del espacio, quien debe abonar los derechos a las entidades de gestión por comunicación pública. Este sistema es el que se replica en la Plataforma del Cliente, puesto que el acceso a los contenidos solo se produce bajo compraventa de una entrada y para una duración de tiempo determinada, todo ello según las directrices del Organizador en cuestión.

Finalmente, la selección u optimización del Cliente a la hora de mostrar los Contenidos de los Organizadores en la Plataforma no desvirtúa esta afirmación. El hecho de que la Plataforma incluya una interfaz de visualización estándar no permite concluir que el Cliente presente el Contenido de una manera que parezca suyo, dado que siempre se especifica, para cada Contenido, qué Organizador lo ha puesto en línea.

Por tanto, de conformidad con la legislación actual y teniendo en cuenta también la previsión de la Directiva 2019/790, el usuario que realiza el acto de comunicación al público en la Plataforma y quees el obligado al pago por los derechos de propiedad intelectual es el Organizador y no el Cliente, quien se limita a aportar unas instalaciones necesarias para que el primero pueda llevar a cabo su acto de comunicación.

3 Artículos 18 y 20.1.i) para los autores; artículos 107 y 108 para los artistas; artículos 117 y 116 para los productores de fonogramas; artículos 121 y 122 para los productores de grabaciones audiovisuales; y artículo 126 para las entidades de radiodifusión.

4 Conclusiones del Abogado General Sr. Henrik Saugmandsgaard Øe en los asuntos acumulados C‑682/18 y C‑683/18.

5 En particular, la sentencia de 7 de diciembre de 2006 (asunto C‑306/05)

6 STJUE de 14 de junio de 2017 (C 610/15)

(IV)COMPARATIVA ENTRE LA PLATAFORMA SCENIKUS CON OTRAS MODALIDADES DE VENTA O DIFUSIÓN DE CONTENIDOS

La funcionalidad de la Plataforma Scenikus es un modelo actualmentenovedoso en el panorama digital. Su estructura como una plataforma de intermediación tecnológica y pasarela de venta de entradas, en la cual la visualización de los Contenidos exige un pago individualizado a través de una entrada determinada por los Organizadoresy cobrada por ellos mismos, es una operativa distinta a la que desarrollan otras plataformas,donde el acceso a los contenidos se realiza de forma libre o mediante suscripción y el pago de dicha suscripción se hace por pate del usuario directamente ala plataforma para acceder a cualquier contenido,sin límite, que oferte dicha plataforma en cada momento durante la vigencia de la suscripción.

La diferencia de funcionamiento entre la Plataforma Scenikus y otros modelos ya asentados es fundamenta la la hora de determinar la aplicación de unas imposiciones y tarifas que pueden no concordar con la dinámica y operatividad desarrollada en la práctica por Scenikus.

Por ello, resulta relevante establecer una diferenciación con dos modelos específicos con los que tiende a confundirse el funcionamiento de Scenikus:

-Las plataformas de User Generated Content (“UGC”) como YouTube o Instagram, y

-Los medios tradicionales deradiodifusión o plataformas OTT (over-the-top) como Netflix.

Asimismo, y aunque no se trate de una plataforma de contenidos, también se realizará una breve mención al funcionamiento de las tiqueteras o entidades de venta de entradas online, sus similitudes en ciertos aspectos con el modelo del Scenikus y las implicaciones que su negocio ha tenido en el ámbito de la recaudación de derechos por entidades de gestión.

(i) Distinción entre las plataformas de UGC yla PlataformaScenikus

Aunque ambos modelosconsisten en plataformas donde terceros suben contenidosy comparten ciertos rasgos comunes, como se ha señalado previamente en el caso de YouTube, también presentan una funcionalidadcompletamente distinta.

En las plataformas UGC los usuarios/consumidores suben los contenidos generados por ellos mismos, con la finalidad principal de compartir (habitualmente de manera gratuita) dichos contenidos con el resto de los usuarios de la plataforma o red social. Por el contrario, Scenikus es una plataforma donde se ubican contenidos profesionales con la finalidad de que los Organizadores comercialicen esos Eventos a través de otro canal de explotación.

Esto no significa estoque en las plataformas UGC como YouTube o Instagram no pueda haber contenidos profesionales, si bien, se puede afirmar que en la mayoría de las ocasionesse nutren de contenidos generados por usuarios cuya finalidad es compartirlos de manera gratuita y sin ánimode lucro. En el modelo de Scenikus,sin embargo, absolutamente todos los Contenidos tienenuna finalidad y uso comercial, puesto que se suben a la Plataformacon el objetivo de vender entradas al Usuario Final para su accesoy visionado.

Por tanto, los Organizadores de Scenikus tienen un perfil determinado, esto es, promotores u artistas que cuentan con los derechos sobre un Evento en cuestión y que desean explotarlo vía streaming. Y, debido a esa finalidad comercial, son los únicos que pueden permitir el acceso de los Usuarios Finales a su contenido a través de la compraventa de la entrada en cuestión.

Esta distinción en cuanto al modelo de negocio de las plataformas UGCy el de Scenikus tiene también relevancia en relación con los ingresos que se generan por la visualización de contenidos.

En el caso de plataformas UGC, los contenidos que los usuarios deciden transmitir en abierto son gratuitos para el público en general, y la fuente de ingresos de estas plataformas es, principalmente, la publicidad. Estas plataformas pueden llegar a repartirse porcentajes publicitarios con ciertos usuarios, si así lo contratan con la plataforma, pero, en todo caso, el control de los ingresos sobre los contenidos se realiza desde lapropia plataforma.

Sin embargo, en el caso deScenikus, los ingresos por el acceso y visualización de los Contenidoso Eventos son decididos y controlados por los Organizadores, quienes fijan unilateralmente el precio para cada entrada y modalidad de visionado. Scenikus, independientemente de cuál sea el precio de venta de entrada, recibe una comisión por los servicios de gestión de venta dedichas entradas y un importe fijo por los servicios tecnológicos que presta a los Organizadores. Así las cosas,más del90% de los ingresos generados por el Contenido o Eventolos recibe directamente el Organizador.

Estas diferenciaciones entre el modelo de plataformas UGC y la del Cliente es especialmente relevante debido a lo reflejado en la Directiva 2019/790 (pendiente aún de trasposición en España), que en su artículo 17 contempla una regulación para aquellas plataformas dedicadas a compartir contenidos de usuarios en línea, es decir, las plataformas o redes sociales UGC.

En este artículo se establece que tales plataformas realizan un acto de comunicación pública por los contenidos que han sido cargados por sus usuarios, y que, por ello, deben solicitar una autorización o licencia a las entidades de gestión.

Pues bien, esta regulación responde, como se explica en los considerandos de la Directiva, al objetivo de regularizar aquellos contenidos que estaban siendo subidos a Internet por usuarios sin las correspondientes autorizaciones, y en los que la gestión para conseguir esas autorizaciones de los obligados al pago (los usuarios que subían los contenidos) resultaban onerosas y poco prácticas.

La solución, no extensa de polémica, que se decidió para ello fue que los prestadores de servicios que comparten contenidos en líneasubidos por los usuarios/consumidores fueran los que asumieran este pago y que,con la autorización que se solicitase por estas plataformas a las entidades de gestión, se cubriese el uso de obras y prestaciones protegibles que los usuarios utilizaban en sus contenidos, siempre que estos usuarios no actuasen con carácter comercial o su actividad no generase ingresos significativos. De este modo, la autorización que, en su caso, solicite YouTube, por ejemplo, serviría para cubrir el uso de obras que sus usuarios realizan al utilizarlas dentro de los contenidos generados por ellos y compartirlas en la plataforma de manera libre para el resto del público; pero no cubriría aquellos usos de obras que suban usuarios que tengan intención de llevar a cabo una finalidad comercial de su contenido.

Lo anterior, sin embargo, no puede ser de aplicación para la Plataforma Scenikus, puesto que, como se ha señalado, presenta, como puede verse en el cuadro a continuación, importantes diferencias con respecto al modelo planteado por estas plataformas UGC tipo YouTube, a saber:(i) la profesionalización y el uso comercial de los contenidos; (ii) la forma de acceso de los usuarios finales a ese contenido; (iii) el sistema de ingresos, su control y su reparto entre plataforma y organizadores; y (iv) la facilidad o dificultad que pueden encontrar las entidades de gestión para llegar a los usuarios que han subido el contenido y que, por tanto, realizan el acto de comunicación pública.

 

 

Debido a estas claras distinciones, resulta evidente la incongruencia en la aplicación de la Directiva 2019/790 a modelos de negocio distintos de las plataformas UGC en las que estaba pensandoel legislador europeo, como reflejan sus considerandos, cuando redactóel artículo 17.

Su traslado a Scenikus no solo no tendría sentido si no que se produciría un doble pago por los mismos conceptos y un enriquecimiento injusto derivado de ellos. Esto es así debido a que todos los Eventos y Contenidos que se difunden en la Plataforma se suben con una finalidad comercial explícita, la venta de entradas por el Organizador, de manera que este uso comercial de los Contenidos no podría entenderse cubierto con una hipotética autorización que solicitase Scenikus,a la vista de lo que establece el artículo 17.2 de la Directiva2019/790.

Al no estar cubierto el ánimo comercial de los usuarios por la autorización de la Plataforma, se daría el absurdo de que cada Organizador debería seguir solicitando una licencia para la explotación de sus Eventos o Contenidos de forma comercial en la Plataforma y el Cliente, a su vez, solicitaría una licencia que no cubriría ninguno de los usos quese realizan en la Plataforma.

A mayor abundamiento, si en lugar de exigir esa autorización al Organizador se exigiese al Scenikus, se daría una situación ilógica por la cual se está cobrando por derechos de autor o afines sobre los ingresos de Scenikus, que únicamente son una parte porcentual diminuta del precio por la explotación de ese Contenido, que se lo lleva íntegro (salvo estos gastos de gestión) el Organizador.

De este modo, resulta evidente la diferenciación entre las plataformas UGC y Scenikus en lo que a operatividad, acceso y finalidad comercial de loscontenidos y control de ingresos se refiere. Así, tanto conforme a la legislación actual como conla interpretación de la Directiva 2019/790, debe afirmarse que aquellos que realizan la puesta adisposición en la Plataforma Scenikus y que deben proceder al pago a las entidades de gestión son los Organizadores que comercializan los Eventos y que permiten su acceso a los Usuarios Finales a cambio de la compraventade una entrada.

(ii) Distinción entre los organismos de radiodifusión y plataformas OTT y Scenikus

La operativa de Scenikus puede compararse, asimismo, con el funcionamiento de los organismos de radiodifusión y algunas plataformas OTT como Netflix, los cuales también difunden contenido y, en su caso, son los obligados al pago de las entidades de gestión.

Pues bien, las funcionesdesarrolladas por Scenikus, conforme se ha venido describiendo a lo largo de esta Nota, no puede confundirse ni equipararse en absoluto con el tradicional modelo de los operadores televisivos o radiofónicos. Y esto es así porque, en primer lugar, el acto de comunicación pública que desarrollan estas entidades es una modalidad completamente distinta a la puesta a disposición.

Los operadores de radio y televisión realizan actos de emisión(inalámbrica), transmisión (por hilo, cable, fibra óptica o similar) o radiodifusión por satélite 7, que consisten en modalidades diferentes a la puesta a disposición interactiva que se realiza desde Scenikus.

7 Artículos 20.2.c,d y e de la LPI

Aunque no vamos a entrar a desarrollar tales actos por no ser el objeto de esta Nota, sí debe señalarse que,en estas modalidadesde explotación, aquel sujeto que se entiende que realiza el acto de comunicación es la entidad que se encuentra en condiciones de emitir, distribuir o introducir el contenido dentro de los procedimientos técnicos que se relacionan con cada una, por ser quien estáen posesión y cuenta con las autorizaciones para poder difundir el contenido determinado. Es decir, la entidad de radiodifusión correspondiente, como veremos a continuación, ejerce una selección, control y supervisión sobre el contenido, contando con los derechos y autorizaciones de los correspondientes titulares para poder difundir esecontenido audiovisual o sonoro en la modalidad correspondiente.

Además, en la comunicación pública a través de estos operadores, solo se va a considerar que se produce un nuevo acto, que requiera que otra entidad tenga que solicitar autorización nuevamente a los titulares, cuando se utilicen medios de transmisión que impliquen un acto distinto al anterior o cuando se dirija a un público nuevo diferente del primer operador. Por ejemplo, será necesario que un distribuidor por cable cuente con la autorización de las entidades de gestión cuando difunda contenido que previamente había sido emitido por otro tipo de señales. Igualmente y aunque no se modifique la tecnología de transmisión, si se cambia el país al cual se dirige la primera emisión, también se requerirá una nueva autorización.

Pues bien, teniendo en cuenta lo anterior, y a pesar de que se trata de dos actos de comunicación distintos, debemos advertir que en el supuesto de la Plataforma Scenikus el único que cuenta con los contenidos y que goza de titularidad para su difusión en Internet es el Organizador, en ningún caso Scenikus. Además, Scenikus se limita a seguir las instrucciones del Organizador en cuanto a la forma de difusión del Evento, sin que por su partese realice un acto de comunicación pública distinto ni se dirija a un publico diferente a aquel que el Organizador le indique (que serán siempre los Usuarios Finales que hayan adquirido previamente la entradadel Evento).

Por otro lado, y en caso de que se compare la modalidad “webcasting”o “a la carta”con la que cuentan algunos operadores de radiodifusión o las plataformas OTT como Netflix o Amazon Prime, nuevamente resulta relevante determinar quién es aquel que ha subido y permite el acceso de los contenidos. Así, en estos operadores y plataformas, son ellos mismos quienes determinan qué contenidos van a mostrarse en su parrilla digital, mientras que en Scenikus es el Organizador y no el Cliente, quien selecciona y sube los Contenido que desea compartir (y comercializar) con los Usuarios Finales.

Esto nos lleva a otro requisito relevante de las entidades de radiodifusión o plataformas OTT del cual carece Scenikus, esto es la responsabilidad o control editorial. Esta responsabilidad editorial consiste en el ejercicio del control efectivo, tanto sobre la selección de los programas como sobre su organización, ya sea en un horario de programación cronológico o en un catálogo de los servicios de comunicación audiovisual 8. Esto se traduce en un conocimiento, selección y control, por parte de las entidades radiodifusoras, de los contenidos que difunden (en la modalidad que sea), estableciendo un control de horarios o de periodicidad de acceso, teniendo potestad a la hora de incluir publicidad antes, durante o despuésde los contenidos e incluso promocionando estos contenidos directamente a través de comunicaciones comerciales.

8 Artículo 2.13LGCA

Este modelo de negocio caracterizado por la responsabilidad o control editorial que ejercen las antedichas entidades dista mucho del desarrollado por el Cliente a través de su Plataforma, hasta el punto de que resultan contrapuestos. En efecto, como ya se ha desarrollado sobradamente, el Cliente no ejerce un control sobre los Contenidos que se comparten en su Plataforma, más allá de interveniren la organización de los mismos a los únicos fines de optimizar la presentación de la Plataforma y su uso por parte de sus UsuariosFinales, o de establecer unos requisitos temáticos, tecnológicos o legales. Pero la organización y optimización de la Plataforma no debe confundirse con laseleccióny control de sus Contenidos, que es la nota que caracteriza la intervención activa que subyace a la identificación del usuario que lleva a cabo un acto de comunicación pública(y es el obligado al pago).

Asimismo, este control editorial se traduce en un control de los ingresos publicitarios, en tanto en cuanto son los operadores de radiodifusión o las plataformas OTT quienes determinan la forma de acceso a los contenidos de los usuarios (contenidos gratuitos, modalidad publicitaria, bajo subscripción), recibiendo, como ocurría con las plataformas UGC, en su integridad o mayoría,los ingresos que de la difusión de estos contenidos se deriven. Frente a esto, recordemos que en Scenikus el control sobre el precio de los contenidos es potestad única de los Organizadores a través de la venta de entradas, siendo estos quienes reciben más del 90% de los ingresos que se derivan de su Contenido o Evento.

 

 

En definitiva, la difusión de contenidos realizada por las radios, televisiones o plataformas OTT no es comparable con el funcionamiento de Scenikus. La falta de participación activa en la subida de los contenidos, lo que se deriva de la ausencia de responsabilidad editorial y de control de los ingresos, alejan a Scenikus de la posición de obligado al pago por un acto de comunicación pública que, en su caso particular, es claro que realizan los Organizadores y no la propia plataforma.

(ii) Similitudes entre el funcionamiento de las tiqueteras y la Plataforma Scenikus

Para terminar este apartado de comparativas,y aunque en este caso no se trate de un modelo donde se compartan contenidos, debemos realizar una breve mención a la operatividad de las empresas de venta de ticketing y su similitud, en ciertos aspectos, con Scenikus.

El Cliente, al igual que las empresas de ticketing, facilita al Organizador una solución tecnológica que le permite realizar la gestión de la venta de las entradas a su Evento (tanto en vivo como en streaming) desde la Plataforma.

En el caso de las tiqueteras, es evidente y no se discute que se trata de meros prestadores de servicios cuya finalidad se dirige a proporcionar facilidades tecnológicas para la venta de entradas en el ámbito digital, pero que, en ningún caso, son estas empresas quienes se encargan de organizar el evento en cuestión ni realizan ningún acto del que se deriven derechos de propiedad intelectual.

Sin embargo, hasta hace unos años, las tiqueteras se vieron afectadas por una práctica que sí implicaba aspectos relacionados con la propiedad intelectual. Se trataba de la exigencia, por parte de las entidades de gestión, de retener el porcentaje correspondiente a los derechos de propiedad intelectual del evento en cuestión del total de lo recaudado por la venta de entradas. Asimismo, se exigía la liquidación directa de este porcentaje a la entidad de gestión, sin que dicho importe pasase previamente a manos de su propietario, el promotor u organizador del evento correspondiente.

Esta exigencia fue considerada una práctica restrictiva de la competencia por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (“CNMC”) 9 por lo que, en la actualidad, los distribuidores de entradas, ya sean físicos u online, no retienen el importe correspondiente a los derechos de propiedad intelectual, sino que entregan toda la cantidad recaudada al organizador en cuestión, puesto que éste es el obligado al pago de dicho importe.

Pues bien, extrapolando esta situación al caso de Scenikus, debemos advertir que, dado que su actividad coincide con la de las propias tiqueterasen tanto en cuanto se limita a aportar este servicio y las instalaciones materiales para que el Organizador pueda comercializar y comunicar su Evento, no puede exigírsele que,dentro de su operatividad,se responsabilice de retener o, incluso peor, aportar de sus propios ingresos, unas cantidades que se derivan de unos Contenidos que Scenikus ni comunica ni recibe importe por su difusión.

9 Resolución enel expediente sancionador S/0560/13, SGAE-CONCIERTOS

Losrequisitos de la Plataforma en relación con la temática de los Contenidos o Eventos tampoco puede confundirse con una intervención, como decíamos, en la difusión o el acto de comunicación de los mismos. Así, existen tiqueteras que únicamente venden entradas para unas determinadas modalidades de eventos, como WEGOW 10 que se limita al ámbito musical, y nadie entiende que WEGOW, por esta determinación temática, en su venta de entradas esté participando en la comunicación pública de los conciertos.

A la vista de lo anterior, puede constatarse como la actividad de Scenikus guarda una mayor relación con la operativa desarrollada por las empresas de venta o distribución de tiketing o por cualquier otro prestado de servicios de la sociedad de la información, alejándose de modelos como las plataformas UGC, las plataformas OTT o los organismos de radiodifusión. De este modo, dada su falta de responsabilidad o control de los Contenidos subidos por los Organizadores y el ánimo comercial que se desprende de su actividad, no puede considerarse que Scenikus es realice acto de puesta a disposición o comunicación pública alguno y que, por tanto, tenga la obligación de abonar los correspondientes derechos a las entidades de gestión, recayendo esta obligación única y exclusivamente en los Organizadores que comercializan los Eventos a través de la Plataforma.

 10 https://www.wegow.com/en-es/

(V) RÉGIMEN DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD POR CONDUCTAS ILÍCITAS EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

Para finalizar el análisis jurídico incluido en esta Nota sobre la Plataforma Scenikus, debe desarrollarse brevemente la regulación que afecta a los prestadores de servicios de la sociedad de la información dado que, por su operatividad, Scenikus debe incluirse dentro de esta categoría.

En este sentido, tanto la Directiva 2000/3 11 1en el ámbito de la UE, como la LSSI 12 en España, determinan que los prestadores de un servicio de intermediación consistente en albergar datos (a estos efectos, los Eventos o Contenidos) proporcionados por el destinatario de este servicio (el Organizador) no serán responsables por la información almacenada a petición del destinatario, siempre que (i) no tengan conocimiento efectivo de que la actividad o la información almacenada es ilícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero susceptibles de indemnización; o (ii) si lo tienen, actúen con diligencia para retirar los datos o hacer imposible el acceso a ellos.

Este régimen es aplicable a aquellos prestadores que no adopten un papel activo en la puesta a disposición de los contenidos que se comparten en su plataforma, limitándose a la prestación de un servicio de intermediación. Para ello, es necesario que el prestador se limite a proporcionar los medios técnicos para que sus usuarios compartan contenido, controlando lo menos posible dicho contenido e interviniendo lo menos posible en los contenidos que se muestran a sus usuarios.

En este caso, dicha afirmación casa con el funcionamiento descrito para la Plataforma, por lo que Scenikus podría acogerse al régimen de responsabilidad expuesto, dado que su función se limita a proporcionar la solución tecnológica que permite a sus usuarios compartir contenido, un mero espacio virtual a disposición de los usuarios, sin que tenga ninguna intervención o capacidad de selección sobre los contenidos que los usuarios comparten.

Dado que Scenikus no realiza un control o supervisión previa y activa dela licitud de los Contenidos que se comparten en la Plataforma, no sería responsable de la autorización o falta de ella de los contenidos que puedan compartir sus usuarios en tanto que no tengan conocimiento efectivo de dicha ilicitud.

En este sentido, los requerimientos impuestos por Scenikus para la subida de contenidos tales como la temática, la calidad tecnológica o el cumplimiento de la legalidad, no determinan un comportamiento que elimine su condición de intermediario, siempre que no se produzca una supervisión activa y previa a la difusión de los Contenidos que se comercialicen por parte del Organizador.

No obstante lo anterior, en caso de que Scenikus sea informado de la ilicitud de alguno de los contenidos compartidos por los Organizadores, como podría ser la falta de pago por los derechos de autor, deberá actuar con diligencia y prontitud para retirarlos o hacer imposible el acceso a ellos, con la finalidad de evitar su responsabilidad como consecuencia de dicha ilicitud.

11 Artículo 14 de la Directiva 2000/31.

12 Artículo 16 de la LSSI

(VI) CONCLUSIONES

En virtud de todo lo anterior podemos extraer las siguientes conclusiones.

En primer lugar, el streaming de contenidos que incluyan obras y actuaciones a través de la Plataforma es un acto de puesta a disposición que genera derechos para los autores y artistas. Para la gestión de estos actos de streaming es preferible acudir a las entidades de gestión con la finalidad de facilitar el pago y reparto de estos derechos entrelos titulares. En concreto, en la actualidad se encuentran recaudando por el streaming de obras y prestaciones protegidas la SGAE, para los derechos de autores y editores, y AIE y AISGE, para los derechos de los artistas musicales y actores, respectivamente.

Conforme está configurado el funcionamiento de la Plataforma, el Organizador de los Eventos es el sujetoque voluntaria y activamente transmite el Contenido al público de manera que sin su participación, de carácter ineludible, el público nunca podría acceder a dicho Contenido. Además, podemos advertir que dicha intervención se traduce en dos actos concretos que realiza el Organizador y sin los cualeslos Usuarios Final no pueden visualizar el Evento: (i) la subida de ese Contenido a la plataforma y, lo que es más importante, (ii) la venta de entradas que permiten el acceso y la visualización al Evento o Contenido.

De este modo,el obligado a solicitar la autorización y pago de los derechos, es el Organizador de los Eventosy no Scenikus, dado que el papel de Scenikus se limita a facilitara los Organizadoreslas instalaciones materiales que permiten a los mismos llevar a cabo el acto de comunicación al público. La optimización en el acceso a los Contenidos con la creación de etiquetas o la recepción de ingresos no afectaal concepto de comunicación pública, por lo que seguiría manteniendo ese carácter de intermediario técnico y no de usuario que realiza el acto de comunicación al público y que es, por tanto, el obligado al pago de derechos.

Asimismo, el funcionamiento de Scenikus no es comparable a otro tipo de plataformas u entidades, que por su operatividad se entienda que realizan pagos por comunicación pública a las entidades de gestión. De este modo, Scenikus no puede identificarse como una plataforma UGC que son aquellas que, conforme al artículo 27 de la Directiva 2019/790 deberán obtener una autorización para los contenidos generados por sus usuarios. Estas plataformas presentan diferencias relevantes con respecto a Scenikus como es la profesionalización y el uso comercial de los contendidos, la forma de acceso de los usuarios finales a ese contenido, el sistema de ingresos, su control y su reparto entre plataforma y los usuarios, y la facilidad o dificultad que pueden encontrar las entidades de gestión para llegar a los usuarios que comparten el contenido protegido.

Tampoco puede compararse la actividad que realiza Scenikus con aquella ejercida por las entidades de radiodifusión o plataformas OTT, dado que la acción de Scenikus se limita a proporcionar medidas tecnológicas para que los Organizadores vendan las entradas y permitan el acceso al contenido, mientras que las entidades y plataformas OTT realizan un control efectivo y editorial de los contenidos que difunden y de los ingresos que de ellos se derivan.

En definitiva, y a la vista del análisis legal realizado, debe determinarse que, en el modelo planteado por Scenikus, el obligado al pago por los derechos de propiedad intelectual sigue siendo el Organizador del Evento, que es aquel que realiza el acto de comunicación al público con una finalidad comercial, que se traduce en la compraventa de entradas que determina el acceso a los Contenidos para el Usuario Final 13.

 13 Sin perjuicio de las conclusiones incluidas en el presente informe, debe tenerse en cuenta quese encuentra pendiente de resolución por el TJUE la cuestión prejudicial dirigida a determinar si YouTube es el responsable de realizar una comunicación al público de las creaciones protegidas que sus usuarios suben a su plataforma (asuntos acumulados C‑682/18 y C‑683/18). A pesar de las diferencias existentes entre el modelo de plataforma del Cliente y de YouTube, la respuesta que proporcione el TJUE en el marco de esta cuestión prejudicial será determinante asentar la posición del Cliente con respecto a su consideración o no de sujeto que realiza el acto de comunicación pública de los contenidos compartidos por sus usuarios. Por el momento, el Abogado General asignado a este caso se ha pronunciado a favor de los intereses de YouTube y, aunque sus Conclusiones no son vinculantes para el TJUE, suelen ser definitorias.Asimismo, deberá prestarse especial atención a la trasposición del artículo 17 de la Directiva 2019/790 en la LPI para que no se desvirtúe con su redacción el objetivo pretendido por el texto europeo,que se dirige a regularizar una situación concreta como es los contenidos generados por usuarios sin finalidad comercial que se comparten en plataformas UGC.